Un estudio realizado hace poco (Albano et al., 2021) reveló lo que todos estamos intuyendo, una alarmante disminución de la biodiversidad marina en nuestros mares debido, entre otros factores, al calentamiento global.
El estudio se enfocó en la costa de Israel, en el Mediterráneo Oriental, donde se ha confirmado un aumento de temperatura de hasta 3°C en las últimas décadas, que ha provocado el colapso masivo de especies nativas de moluscos, un grupo clave para determinar la salud del ecosistema.
Se sabe que el calentamiento global está desplazando los límites de distribución de las especies marinas (la gran mayoría son animales de sangre fría) hacia los polos, lo que les permite mantener, al menos de momento, unas condiciones aceptables para su desarrollo.
El Mediterráneo es una cuenca semicerrada en el que las barreras terrestres y oceanográficas impiden la migración de las especies de agua templada hacia latitudes más frescas, así como la llegada natural de especies adaptadas a aguas más cálidas. Como resultado, las especies nativas desaparecen de aguas cuyas condiciones no les benefician y, al llegar relativamente pocas especies de otros mares, capaces de vivir en aguas más cálidas, se produce una pérdida neta de biodiversidad.

El Mediterráneo Oriental
El estudio comentado se centró en los moluscos ya que, debido a su diversidad funcional y taxonómica, son buenos indicadores del estado de los ecosistemas asociados al fondo marino. Además, sus conchas duraderas permiten reconstruir la historia de las especies. En este trabajo se analizaron aproximadamente 62,000 especímenes y 371 especies.
Los resultados revelaron que, en algunas áreas formadas por substratos blando a poca profundidad, habían desaparecido hasta el 95% de las especies de caracoles, almejas y mejillones que, tradicionalmente, habían vivido alli. Por contra, en las zonas intermareales, donde las especies que viven son más tolerantes a las condiciones climáticas extremas, así como en aguas más profundas (y más frías), muestran aproximadamente el 50% de la riqueza nativa histórica.
Tras analizar las causas de este declive, se observó que las especies nativas de moluscos en aguas poco profundas han sufrido un declive drástico, pues muchas de sus poblaciones se ven reducidas a juveniles que no llegan a desarrollarse y reproducirse en estas condiciones adversas. La región estudiada se ha convertido en una especie de «agujero negro» para estas especies: llegan larvas, pero no hay una población reproductora establecida.
También se observó que las especies alóctonas (no nativas) de la zona, muchas de ellas provenientes del Mar Rojo a través del Canal de Suez (lo que se conoce como invasión Lessepsiana), no solo han sobrevivido, sino que en muchos casos han prosperado y alcanzado tamaños incluso mayores que las especies nativas, a veces a expensas de éstas. Esto sugiere que el calentamiento del agua ha creado condiciones más favorables para las especies tropicales invasoras que para las especies nativas.
Si bien se tuvieron en cuenta otros factores del declive de especies, como la contaminación marina y las enfermedades, los investigadores concluyeron que el factor principal de la pérdida de biodiversidad era el calentamiento del agua, y es que las temperaturas actuales en la costa israelí del Mediterráneo son similares a las del Mar Rojo, lo que facilita la expansión de las especies invasoras.

Variación de la temperatura superficial del Mar Mediterráneo entre los años 1982 y 2022
Este estudio destaca la gravedad del impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos y cómo puede llevar a la sustitución de especies nativas por invasoras, alterando profundamente la estructura y función de los ecosistemas, en los que se observa la falta de las especies comunes y, en cambio, abundan las especies tropicales.

Las capturas de pesca en la costa mediterránea de Israel de los últimos años incluyen especies Lessepsianas venenosas como patunas rayadas, peces conejo y los altamente tóxicos peces globo (foto de Dor Edelist)
Los investigadores advierten que este proceso podría extenderse a otras áreas del Mediterráneo, y enfatizan la necesidad de proteger las zonas más profundas, que aún albergan una rica comunidad de especies nativas, como posible fuente de repoblación en el futuro.
También subrayan la importancia de estudiar las funciones ecológicas de las especies invasoras para tomar decisiones informadas en la gestión de un ecosistema en constante cambio, que se ha transformado en un «nuevo ecosistema» donde las especies invasoras dominan y la restauración a las condiciones históricas es inviable.
Predicen que, a medida que el clima se calienta, este colapso de la biodiversidad nativa en el Mediterráneo Oriental se intensificará y expandirá geográficamente, contrarrestado únicamente por las especies indo-pacíficas que ingresan a través del Canal de Suez.
La única esperanza para gran parte de la biodiversidad nativa del mar Mediterráneo radica en nuestro esfuerzo continuo por frenar las emisiones de carbono a fin de ralentizar al máximo el cambio climático, aunque no se observa una determinación clara en la clase política, abundando los ejemplos de negación del problema. Los cambios que ya se han producido en las zonas más cálidas del Mediterráneo pueden no ser reversibles, pero tal podríamos preservar gran parte el resto del Mare Nostrum.
Referencias
- Albano, P.G., Steger, J., Bošnjak, M., Dunne, B.,Guifarro, Z., Turapova, E., Hua, Q., Kaufman, D.S., Rilov, G. and Zuschin, M. (2021) Native biodiversity collapse in the eastern Mediterranean. Proceedings of the Royal Society B 288:20202469.
https://doi.org/10.1098/rspb.2020.2469 - Spanier, E. and Zviely, D. (2023) Key Environmental Impacts along the Mediterranean Coast of Israel in the Last 100 Years. Journal of Marine Science and Engineering 11(1), 2
https://doi.org/10.3390/jmse11010002
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Miquel Pontes
Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con centenares de inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del Grup de Recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, co-autor del libro "Els nudibranquis del mar català" publicado en 2020 por Brau Edicions, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y colaborando en la difusión de este área del conocimiento. Autor y co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Desde 2019 es coordinador del grupo VIMAR (Vida Marina) y es webmaster de esta página web.