El Mediterráneo ¿un mar sin peces?

Las alarmas respecto a la sobrepesca no son nuevas, vienen de lejos y, según nos cuentan López-Linage y Arbex en su obra: «Pesquerías tradicionales y conflictos ecológicos 1681-1794″, existen toda una serie de documentos sobre la pesca en Cataluña, de lo que, entonces, se denominaron «Las guerras del ganguil», cuando los innovadores de la época utilizaban dos embarcaciones a vela, equipadas con una red de arrastre bentónico, conocida como «ganguil» (Tartanas, ver Fig.1), cuyo uso, según decían, mermaba considerablemente la cantidad de pesca disponible y, consecuentemente, el potencial de captura para el resto de pescadores que no la usaban.

Fig. 1. Ganguil arrastrado por una pareja de tartanas que mantienen los tiros abiertos.
[Ref.: A partir de López-Linaje y Arbex, 1991 + Duhamel du Monceau]

 

Cuatro siglos más tarde, seguimos en las mismas. Un libro en catalán cuyo título «Una mar sense peixos» (Un mar sin peces) ya anuncia cual puede ser su contenido pero si, además, a esta edición, a modo de vanguardia de lo que vendrá después, se le añade una extraño apartado introductorio preparado por dos biólogos ajenos a la obra, donde se nos anuncia el estado en que se encuentra la pesca en el Mediterráneo occidental, no hace falta ponerse estupendo para intuir que el libro versa sobre los tópicos y evidencias generalistas de siempre, recogidas en mares y océanos del planeta, donde cualquier referencia al Mediterráneo será tangencial, por lo que dichos prologuistas inducen a pensar que lo mismo ocurre en el Mediterráneo. Veamos, entre otras cosas, qué nos dicen en dicho apartado introductorio:

«…si queremos ver peces en su medio, vamos a uno de esos pequeños lugares conocidos como reservas marinas o, peor, a un acuario. Especies que antes formaban parte de la vida y de la dieta de nuestros antepasados han desaparecido o son rarísimas…»

Desconozco de dónde provienen las observaciones que han inspirado a estos dos autores para escribir esas líneas, pero si es así como ven al Mediterráneo, poco se puede esperar de ellos para proporcionar cualquier cura paliativa que mejore su salud.

A todos los que así piensan les diría que su incapacidad de ver peces no impide que éstos, no sólo los vean y oigan a ellos, porque dependiendo de su actividad pronto los tendrán cerca, o dejándose ver o mantendrán la distancia que toda prudencia aconseja ante cualquier encuentro con el ser humano.

Tampoco sé a qué se refieren, cuando nos hablan de la dieta de nuestros antepasados y hubiera sido interesante que la detallaran para darles la razón o quitársela, pero en su lugar diré que, un par de generaciones atrás, los pescadores no consumían la variedad de pescado de hoy día y, para conseguirla, no se alejaban demasiado de la línea de costa. Todas las especies de peces que había entonces siguen presentes hoy en día, a excepción del siempre socorrido ejemplo del esturión, cuya desaparición local parece ser debida a causas ajenas o concomitantes con las pesquerías.

En cuanto a los peligros que acechan a este mar podría extenderme hasta algo más allá de la saciedad, pero quien esté leyendo estas líneas encontrará muchos de estos titulares en las hemerotecas y en los medios de comunicación actualmente disponibles en las redes sociales.

Personalmente, no dejo de pensar en el escaso interés de los redactores de ese escrito por el conocimiento de estos organismos de los que solamente perciben aspectos relacionados con sus abundancias y biomasas, sin prestar atención a su capacidad de aprendizaje, de memoria y de supervivencia, pero esto sería entrar en otra discusión de ámbitos más etéreos, aunque no exentos de innumerables ejemplos empíricos.

REFERENCIAS

  • Cury, Ph. y Y. Miserey. (2012). Una mar sense peixos. (Traducción al Catalán de J. Lleonart y F. Maynou) para L’Institut d’Estudis Catalans. Secció de Ciències Biològiques. 238 pp.
  • López-Linage, J. y J.C. Arbex. (1991). Pesquerías tradicionales y conflictos ecológicos 1681-1794, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. 316 pp.

Citar este artículo como:

Lloris, D.  (2019) "El Mediterráneo ¿un mar sin peces?," en VIMAR-Vida Marina, publicado el 10/01/2019, accedido el 21/11/2019 en (https://vidamarina.info/?p=598).

Domènec Lloris
Domènec Lloris
Doctorado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona, es investigador jubilado del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) Barcelona. Experto en distintos campos de la Ictiología marina (Sistemática, Biogeografía y Ecología) así como en los diversos ingenios de captura y muestreo. Ha estudiado los ecosistemas de plataforma y talud de diversas regiones oceánicas (Índico, Pacífico, Atlántico meridional, septentrional y Mediterráneo). En particular, ha dedicado especial atención a los sistemas marinos profundos situados más allá de los 1000 metros en los que viene trabajando desde 1982, siendo uno de los dos introductores de esta temática en las investigaciones realizadas en el litoral español. Responsable de las CBR (Colecciones Biológicas de Referencia) del Instituto de Ciencias del Mar durante un periodo de 10 años (2001-2010). Ha formado parte de 61 proyectos de investigación (37 nacionales y 24 internacionales), participado en más de 50 campañas con diversos buques comerciales y oceanográficos (españoles y extranjeros), contabilizando más de 1500 días de mar efectivos. La producción científica, entre artículos científicos, de divulgación, congresos, monografías o libros colectivos, se cifra en más de un centenar y medio de publicaciones (140 artículos científicos y de divulgación, 17 monografías y libros colectivos, dos de ellos en segunda edición).

Domènec Lloris

Doctorado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona, es investigador jubilado del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) Barcelona. Experto en distintos campos de la Ictiología marina (Sistemática, Biogeografía y Ecología) así como en los diversos ingenios de captura y muestreo. Ha estudiado los ecosistemas de plataforma y talud de diversas regiones oceánicas (Índico, Pacífico, Atlántico meridional, septentrional y Mediterráneo). En particular, ha dedicado especial atención a los sistemas marinos profundos situados más allá de los 1000 metros en los que viene trabajando desde 1982, siendo uno de los dos introductores de esta temática en las investigaciones realizadas en el litoral español. Responsable de las CBR (Colecciones Biológicas de Referencia) del Instituto de Ciencias del Mar durante un periodo de 10 años (2001-2010). Ha formado parte de 61 proyectos de investigación (37 nacionales y 24 internacionales), participado en más de 50 campañas con diversos buques comerciales y oceanográficos (españoles y extranjeros), contabilizando más de 1500 días de mar efectivos. La producción científica, entre artículos científicos, de divulgación, congresos, monografías o libros colectivos, se cifra en más de un centenar y medio de publicaciones (140 artículos científicos y de divulgación, 17 monografías y libros colectivos, dos de ellos en segunda edición).

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