Observaciones sesgadas, decisiones sesgadas

Hace poco me encontré con un interesantísimo tuit (de los que hacen pensar), escrito por el usuario (@Profiterol500mg), donde explicaba un caso de la Segunda Guerra Mundial: cuando la cantidad de aviones aliados derribados por el enemigo tras las incursiones aéreas llegó a niveles preocupantes, decidieron estudiar las causas. Observaron que los aviones que regresaban tenían más daños en determinadas zonas:

Impactos observados en los aviones que regresaban

Impactos observados en los aviones aliados que regresaban de las incursiones aéreas durante la 2ª Guerra Mundial

La solución parecía clara, podían reforzar esas zonas y mejorarían la tasa de supervivencia de los aviones. Pero Abraham Wald, un estadístico que trabajaba para defensa, propuso justo lo contrario, debían reforzar precisamente las zonas que NO presentaban impactos. ¿Por qué? Pues porque la decisión inicial obviaba el hecho que solo estaban analizando los impactos en los aviones que regresaban, pero desconocían qué impactos eran los que realmente derribaban los aviones, es decir, no estaban considerando su verdadero punto flaco.

Partiendo de la base que los impactos que recibían los aviones eran estadísticamente homogéneos, los impactos recibidos por los aviones que regresaban estaban en zonas no vitales (puesto que podían regresar), pero muy probablemente los impactos recibidos en las otras zonas (motores, cabina y base de la cola) eran los que derribaban los aviones que no regresaban. Se habían obviado del estudio al no disponer de datos sobre ellos.

Este fenómeno se conoce como “sesgo de supervivencia” (en inglés “survival bias”) y debe tenerse en cuenta también en todos los estudios estadísticos, también en los que afectan al medio marino, ya sea cuando estudiemos el “calentamiento global” (que, en sí misma, ya es una definición sesgada), la causa de las extinciones de especies, de los efectos de la sobrepesca, de la acuicultura, en definitiva de la abundancia o escasez de cualquier recurso marino, y la posible causa de una u otra.

Vivimos en un mundo multifactorial, todo lo que observamos es como es debido a una gran cantidad de factores combinados, y no debemos olvidar que el hecho que no los conozcamos no quiere decir que no existan, y aparte de todo lo que conozcamos sobre un tema, siempre deberemos preguntarnos lo que NO conocemos.

Os pongo un ejemplo menos bélico que el que abre este artículo: si observamos una superabundancia de erizos de mar en una cala, a priori podríamos decir que la calidad del agua es muy buena porque permite que estos animales prosperen. Pero si estudiamos el caso un poco más, nos damos cuenta que no necesariamente es así.

Erizos de mar Arbacia lixula por Miquel Pontes

Erizos de mar Arbacia lixula por Miquel Pontes

Sobre los erizos sabemos que:

  • Crecen muy bien donde hay muchas algas, de las que se alimentan.
  • Tienen una gran tolerancia al agua contaminada.
  • Abundan donde tienen pocos depredadores.

Per hay algunos hechos más, que igual no conocemos, pero que debemos tener muy en cuenta:

  • Las algas se alimentan de materia orgánica, por ejemplo, determinadas especies crecen muy bien cerca de colectores y otras zonas eutrofizadas / contaminadas.
  • Las estrellas de mar (uno de los principales depredadores de los erizos) tienen muy poca tolerancia al agua contaminada.

Por lo tanto, si observamos en una playa gran cantidad de erizos de mar, podemos saber que, probablemente la calidad del agua no es la mejor, ya que la contaminación provoca la desaparición de las estrellas de mar, a la vez que facilita el crecimiento de las algas, que son el alimento de los erizos, unas condiciones que ellos aprovechan lo mejor que pueden, pero que es un indicador de un posible desequilibrio ecológico de esa zona.

Tampoco es un conocimiento absoluto (también está sesgado)… ¿Por qué? Pues otra cosa que no toleran las estrellas de mar es el contacto con las personas: todos hemos visto la típica foto “selfie” sacando una estrella del agua. Si matamos la estrella sacándola del agua por puro desconocimiento para hacernos una simple foto, sin saberlo desequilibramos el medio en mayor o menor grado… Y luego la gente se queja de la abundancia de erizos.

Pero debemos tener cuidado con extrapolar estos conocimientos: hay sitios donde teóricamente debería haber muchos erizos y no los hay… ¡porque los pescan para consumo humano!

Que cada cual se pregunte lo que sabe, y sobre todo, lo que no sabe, y saque sus propias conclusiones.

 

Miquel Pontes on FacebookMiquel Pontes on FlickrMiquel Pontes on InstagramMiquel Pontes on LinkedinMiquel Pontes on Twitter
Miquel Pontes
Miquel Pontes
Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con más de 700 inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del grup de recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y dando soporte informático para la difusión de contenidos. Co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Es el webmaster de esta página web.

Miquel Pontes

Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con más de 700 inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del grup de recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y dando soporte informático para la difusión de contenidos. Co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Es el webmaster de esta página web.

Los comentarios están cerrados.