¿Qué es eso de la extinción de un millón de especies?

Es de todos conocido, o al menos intuido, que la biodiversidad en general y los ecosistemas de nuestro planeta en particular están en riesgo de cambios extremos o  directamente en riesgo de extinción, y la humanidad siempre aparece como un factor acelerador de estos procesos.

Un informe presentado recientemente por la ONU dibuja un futuro sombrío para la Naturaleza al resaltar la posibilidad de extinción de hasta un millón de especies en las próximas décadas debido al consumismo exagerado y a la contaminación generalizada. El informe completo tiene más de 1.500 páginas y no solo detalla lo que ya sabemos sobre la contaminación por plásticos (que se multiplicó por diez desde 1980 hasta el presente) o el cambio climático, sino que también detalla exactamente los efectos  actuales y futuros sobre las poblaciones humanas.

El informe, elaborado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), es una compilación de trabajos y hallazgos realizados por 145 científicos sobre unas 15.000 fuentes de información. Constituye uno de los estudios más completos sobre la salud del planeta jamás realizado y detalla cómo la destrucción del medio ambiente puede arruinar la ecología y las comunidades humanas del planeta.

Deforestacion en el Amazonas por Matt Zimmermann (CCBY-2.0)

Deforestacion en el Amazonas por Matt Zimmermann (CCBY-2.0)

Durante mucho tiempo, la gente pensaba que la biodiversidad era simplemente un indicador del estado de la Naturaleza, pero este informe deja en claro que los vínculos entre la biodiversidad y la naturaleza también afectan a la humanidad en su conjunto, en temas como la seguridad alimentaria o el acceso al agua potable tanto en los países ricos como en los pobres.

La biodiversidad, término por el que se hace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales que conforman el planeta, es necesaria para que la humanidad pueda sobrevivir. El informe destaca, por ejemplo, la estrecha relación entre los insectos y los cultivos, ya que el 75 por ciento de los cultivos mundiales requieren de la polinización animal. La pérdida de biodiversidad por la disminución de los insectos polinizadores debido al uso generalizado de pesticidas, puede dificultar la producción de alimentos y cultivos con un impacto global de cientos de miles de millones de dólares.

El informe enumera otros datos de interés:

  • Hasta la fecha, el 75 por ciento de la tierra disponible ha sido «profundamente alterada» por los humanos.
  • Se estima que hay ocho millones de especies de animales y plantas en el planeta, de las que un millón están en riesgo de extinguirse en las próximas décadas.
  • Los anfibios son los animales más afectados por los cambios ambientales, se estima que el 40% de las especies de este grupo están en peligro de extinción.
  • De 100 a 300 millones de personas que viven en zonas costeras corren el riesgo de que se deterioren sus medios de vida debido a la falta de protección del hábitat costero.
  • La contaminación por plásticos se ha multiplicado por diez desde 1980, con 300-400 millones de toneladas de contaminantes, disolventes, fertilizantes y otros desechos tóxicos provenientes de instalaciones industriales que se desechan en el océano, creando más de 400 «zonas muertas» con un nivel de oxígeno extremadamente bajo, incapaz de sostener la vida.
  • El 70% de los medicamentos utilizados para tratar el cáncer requieren de ingredientes naturales o bien son productos sintéticos inspirados en la Naturaleza.

La participación de la humanidad en este proceso no se detiene aquí. El informe enumera también los episodios en que los humanos han provocado estragos en el medio natural por la introducción de especies invasoras, por la deforestación o la sobrepesca, así como la cantidad de especies que se habían extinguido en 2016.

Sobrepesca por Zatoka33 (WikimediaCCBY-4.0)

Sobrepesca por Zatoka33 (Wikimedia CCBY-4.0)

Aunque el informe parece dar muy malas noticias para el futuro de nuestro planeta, todavía hay esperanza si los ciudadanos, los gobiernos y las empresas trabajan de manera conjunta para erradicar el problema global. La IPBES proporciona una lista de las acciones que empresas, productores y consumidores deben adoptar para aunar nuestros esfuerzos en conservación.

Resumiendo:

  • Para la agricultura, la IPBES recomienda fomentar las buenas prácticas agrícolas y la planificación de la gestión del agua (incluyendo a los consumidores) en el proceso de producción de alimentos, reformar las cadenas de suministro de alimentos y reducir el desperdicio de los mismos.
  • Para la vida marina, el informe recomienda la gestión de la pesca teniendo en cuenta el ecosistema, al tiempo que se protegen las áreas clave de biodiversidad y se reducen los vertidos contaminantes.
  • Para los entornos de agua dulce, la IPBES insta a las comunidades a gestionar mejor el agua mediante el almacenamiento y la planificación paisajistica, para reducir la contaminación y la erosión del suelo.
  • Para las áreas urbanas, la agencia sugiere mejorar el acceso a espacios verdes y saludables para comunidades con bajos ingresos al mismo tiempo que se fomenta el consumo sostenible.

La IPBES también recomienda coordinarse con los pueblos y culturas indígenas para aprender de ellos, y comprender y poner en práctica su conocimiento sobre la gestión y el cuidado del terreno. Según el informe, las tierras administradas por comunidades indígenas tienden a degradarse menos rápidamente que las otras. El informe predice que una mayor y mejor colaboración con las comunidades indígenas y locales beneficiará la sostenibilidad de la humanidad en general.

Los autores admiten en el informe que estas propuestas no son fáciles de seguir, y proponen la cooperación de todos los estamentos sociales para buscar una solución adecuada para el medio ambiente natural y las diversas culturas humanas.

Es necesario cambiar nuestra definición de «progreso», éste no puede seguir dependiendo de un consumo desmedido basado en productos de un solo uso y en nuestra dependencia «enfermiza» de las energías no renovables.

El planeta simplemente no puede soportarlo.

Polución por plástico en Ghana por Sync85 (Wikimedia CCBY-SA)

Polución por plástico en Ghana por Sync85 (Wikimedia CCBY-SA)

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Referencias

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Miquel Pontes
Miquel Pontes
Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con más de 700 inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del grup de recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y dando soporte informático para la difusión de contenidos. Co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Es el webmaster de esta página web.

Miquel Pontes

Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con más de 700 inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del grup de recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y dando soporte informático para la difusión de contenidos. Co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Es el webmaster de esta página web.

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