Diferencias entre un objetivo macro de 60mm y uno de 105mm

La pregunta más habitual entre los fotógrafos submarinos es: “¿Usas un objetivo de 60mm o uno de 105mm?”

La respuesta correcta debería ser “ambos”. Cada objetivo tiene sus ventajas en determinadas situaciones, mientras que puede limitar tus opciones creativas en otras. Pero el caso es que muchos fotógrafos submarinos tan solo disponen de un objetivo que usan para todo. En este artículo veremos las ventajas de uno y otro.

Dos longitudes focales, con un mismo fin
Buceo en Portlligat

Buceo en Portlligat

Cuando hablamos de 105mm y del 60mm no estamos hablando únicamente de los excelentes objetivos “macro” de la marca Nikon con las mencionadas longitudes focales. Estos dos objetivos son los más comunes, pero los usuarios de Canon nos dirán que sus objetivos “macro” tienen longitudes focales de 50mm y 100mm. También tenemos los nuevos objetivos macro que aparecen para las cámaras “mirrorless”. Y no olvidemos el factor de forma del sensor, las cámaras APS-C (DX) contra las Full Frame (FX), que también altera la longitud focal resultante. Así que en realidad hablaremos de dos conjuntos de longitudes focales, el que va de 45 a 65mm y el que va de 90 a 120mm, puesto que cada uno da sus mejores resultados en situaciones diferentes.

La gran confusión que los usuarios tienen es que creen que una mayor longitud focal produce una “mayor ampliación” o “mejores fotos macro”. Esto no es cierto. Cada cual debe usarse en situaciones diferentes, y ambos producen resultados excelentes.

Hay que tener en cuenta los puntos fuertes y los puntos flacos de usar un objetivo macro “corto” (45-65mm) contra uno “largo” (90-120mm) para elegir el que más nos convenga en función del tipo de foto que deseamos realizar.

Objetivos “cortos”
Nikon 60mm macro

Nikon 60mm macro

Los objetivos macro “cortos”, con una longitud focal de alrededor de 60mm son muy populares entre los principiantes de la fotografía submarina. El motivo es que estos objetivos son extremadamente versátiles: se puede retratar desde un nudibranquio o un cangrejo, hasta un pez de tamaño medio o una tortuga.

Cuando hablamos de utilizar un objetivo macro “corto” el factor más importante es la distancia mínima a la que este objetivo es capaz de enfocar. En el caso del objetivo Nikkor 60mm esta distancia viene a ser de unos 15cm. Esta distancia es ideal para aquellos sujetos que nos dejen acercarnos lo suficiente como para llenar el encuadre, como los nudibranquios, pero no para los animales más nerviosos, como peces o crustáceos, que huirán cuando nos acerquemos más de la cuenta.

Estos objetivos “cortos” son especialmente útiles en fotografía submarina cuando no hay mucha visibilidad, ya que la calidad de la foto será inversamente proporcional a la distancia del sujeto porque, a menos agua interpuesta, menos partículas (que provocan el efecto “nieve” o “backscatter”), hay un mejor aprovechamiento de la iluminación del flash (con menos potencia iluminará correctamente) y una mayor definición en los detalles.

Los objetivos “cortos” también son útiles para fotografiar animales de tamaño medio a una cierta distancia de forma que quepan completos en el encuadre, ya que si utilizásemos un objetivo “largo” nos tendríamos que alejar demasiado para conseguir el mismo efecto y tendríamos más problemas con la iluminación.

Objetivos “largos”
Nikon 105mm macro

Nikon 105mm macro

Existe un mito en fotografía submarina acerca de que un objetivo con mayor longitud focal produce mejores imágenes. Los objetivos con mayor longitud focal tienen un campo de visión más estrecho, lo que ayuda a rellenar el encuadre con sujetos que están más alejados. Por ejemplo, un objetivo de 60mm tiene un campo de visión de 22 grados, mientras que un objetivo de 105mm tiene un campo de visión de tan sólo 12 grados.

Esto no significa que no se pueda utilizar un objetivo “largo” para ampliar sujetos pequeños, pero en realidad el 105mm destaca en la fotografía de sujetos tímidos o que se mueven rápidamente y que no nos permitirían acercarnos a los 15-20cm de distancia mínima de enfoque de un 60mm. La distancia mínima de enfoque de un 105mm es de unos 30 cm.

¿Qué objetivo escoger? Tres casos

Un nudibranquio (Peltodoris atromaculata) con las branquias desplegadas

Imaginad que estáis observando una grieta en el fondo rocoso, allí observáis a este bonito nudibranquio de color blanco y negro (de hecho, la “vaquita suiza” es el primer nudibranquio que identifican los submarinistas noveles que se sumergen en nuestras aguas). Lo hemos visto muchas veces, pero en contadas ocasiones lo hemos “pillado” con los rinóforos y las branquias desplegadas, alimentándose de la esponja Petrosia ficiformis. Esta esponja suele crecer en sitios poco iluminados y rodeada de infinidad de organismos, pero principalmente corales y esponjas de bellos colores.

Esa esponja y aquella ramita de coral cercana no se van a mover y proporcionan un magnífico encuadre para el sujeto, por lo que nos podríamos acercar a la distancia mínima de enfoque de 15 cm, pero que el nudibranquio no se alarme y esconda los rinóforos y las branquias es otra historia.

A la mínima que el nudibranquio nos detecte lo primero que hará es esconder las branquias. Si nos acercamos mucho también esconderá los rinóforos. Esta capacidad le sirve para protegerse de sus posibles predadores, pero a nosotros nos ha “estropeado” la foto.

A menos que tengamos suerte y consigamos pasar inavertidos, p.e. cuando hay corriente estos animales no pueden detectarnos tan fácilmente por el olor, tendremos que utilizar un 105mm para poder rellenar el encuadre con el nudibranquio a una cierta distancia, sin que éste se alarme y repliegue las branquias.

Peltodoris atromaculata

Peltodoris atromaculata

Tan sólo los nudibranquios “criptobranquios” (un subconjunto de los doridáceos), pueden retraer las branquias dentro del cuerpo, por lo que tiene bastante mérito cuando se consigue una foto de estos ejemplares con las branquias desplegadas, ya que son poco habituales e implican que el fotógrafo no ha molestado al animal en lo más mínimo (algo siempre deseable). Pero pensemos que, el hecho de que un nudibranquio repliegue las branquias quiere decir que “se aguanta la respiración”. Si ya lo hemos asustado y ha escondido las branquias, paciencia, volverá a mostrarlas al cabo de un rato, ya que necesita respirar.

Un nudibranquio (Peltodoris atromaculata) con poca visibilidad

El Mediterráneo es, a diferencia de los grandes océanos, un mar de aguas relativamente oscuras. Además, aunque no tiene grandes mareas, a menudo el agua está en movimiento. Y cuando el agua se mueve, suele levantar partículas del fondo: el mayor enemigo del fotógrafo submarino.

Algunos nudibranquios, como Peltodoris atromaculata se hallan en paredes rocosas y en cuevas, a menudo a poca profundidad. Si, en estas condiciones, queremos fotografiar este bello nudibranquio, lo más probable es que el agua tenga bastantes partículas en suspensión.

Puedes usar el 105mm para rellenar el encuadre desde un mínimo de 30 centímetros de distancia, pero también tenemos 30 centímetros de agua llena de partículas que difractarán y reflejarán la luz del flash y nuestra foto tendrá el aspecto de una tempestad de nieve submarina.

Peltodoris atromaculata con un exceso de "backscatter"

Peltodoris atromaculata con un exceso de «backscatter»

Esta “nieve” es lo que se conoce como “backscatter” y se combate de dos formas: 1) con la alineación del flash, evitando que la luz incida sobre el sujeto en el mismo plano que el objetivo, y 2) reduciendo la cantidad de partículas entre el objetivo y el sujeto, es decir, acercándonos. Pero la distancia mínima de enfoque de nuestro 105mm nos lo impide.

Cambiamos pues al 60mm (no, no se puede cambiar bajo el agua) así que nos podremos acercar más al sujeto (porque, si no nos acercamos, no conseguiremos rellenar el encuadre con el sujeto). Reducimos substancialmente la distancia y, por tanto, la cantidad de partículas en el agua. Jugando con la apertura, para controlar la profundidad de campo, y con la iluminación, podremos realizar fotos realmente impactantes con un 60mm.

Peltodoris atromaculata retratada con un 60mm

Peltodoris atromaculata retratada con un 60mm

Una liebre de mar (Aplysia fasciata) nadando

Vamos buceando y de golpe vemos una masa oscura en el fondo. Nos acercamos y resulta que es una liebre de mar. Su estrategia para defenderse es quedarse quieta, pero a veces se ponen a nadar. Como tiene un tamaño respetable, podemos rellenar el cuadro tanto con el 60mm como con el 105mm. ¿Pero cuál utilizamos?

Hay que considerar el efecto de utilizar una focal más larga como el 105mm: como estás más alejado del sujeto, la imagen va a tener menos profundidad, lo que combinado con una apertura un poco baja (diafragma más abierto) nos permite difuminar el fondo y resaltar el sujeto (lo que se conoce como efecto Bokeh).

Alternativamente puedes acercarte al sujeto con el objetivo de 60mm para rellenar el encuadre, y no es mala idea porque como estos animales son de color oscuro necesitaremos toda la potencia del flash para distinguir los detalles.

Aplysia fasciata en Es Caials, Cadaqués por Àlex Bartolí

Aplysia fasciata en Es Caials, Cadaqués por Àlex Bartolí

Al final el objetivo elegido es una decisión artística.

Así pues, ¿qué objetivo me compro para macrofotografía submarina?

Como hemos podido comprobar, dependiendo de la situación, un objetivo destaca sobre el otro. Para sujetos macro donde uno puede acercarse mucho, un objetivo “corto” permite rellenar el encuadre con el sujeto y facilita la iluminación del mismo con el flash submarino a corta distancia. Pero no todos nuestros “modelos” nos lo ponen fácil, normalmente no te puedes acercar al sujeto sin alterar su comportamiento o asustarlo, si es este el caso, el objetivo “largo” es mejor.

Si el presupuesto es limitado, decidíos por el 60mm y aprenderéis a fotografiar a la mayoría de criaturas “macro”

Pero pensemos que nuestro presupuesto es limitado, sólo podemos comprar uno de estos objetivos, pero…  ¿cuál? Probablemente la mejor opción es el de 60mm. Es más versátil y puede combinarse con lentes “húmedas” para realizar tomas “super-macro” si queremos retratar nudibranquios muy pequeños o si queremos acercarnos mucho más a ellos.

Un objetivo corto, y esto es importante, nos obliga a acercarnos más al sujeto. El 105mm es perfecto para sujetos tímidos, pero a menudo se utiliza para todo, aunque no sea lo ideal.

Si el presupuesto es limitado, decidíos por el 60mm y aprenderéis a fotografiar a la mayoría de criaturas “macro”. Únicamente cuando os veáis limitados por sus capacidades, podéis estudiar la inversión en un objetivo “largo” de 100/105mm.

Citar este artículo como:

Pontes, M.  (2018) "Diferencias entre un objetivo macro de 60mm y uno de 105mm," en VIMAR-Vida Marina, publicado el 18/11/2018, accedido el 16/12/2019 en (https://vidamarina.info/?p=117).

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Miquel Pontes
Miquel Pontes
Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con más de 700 inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del grup de recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y dando soporte informático para la difusión de contenidos. Co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Es el webmaster de esta página web.

Miquel Pontes

Informático de profesión, es fotógrafo submarino y naturalista aficionado. Submarinista desde 1994, su “logbook” cuenta con más de 700 inmersiones en el mar Mediterráneo, mar Caribe y mar Rojo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Fundador del Grupo de Estudios M@re Nostrum en 1996, socio fundador de Grup de Recerca en Opistobranquis de Catalunya en 2010, socio fundador del grup de recerca VIMAR (Vida Marina) en 2012. Co-autor y webmaster del web dedicado a los moluscos opistobranquios del Mediterráneo e Iberia OPK - Opistobranquis, descubrió el interesante mundo de los opistobranquios en 1997 de la mano de sus compañeros de inmersión y desde entonces ha sido una línea de trabajo continuada, aportando fotos submarinas, observaciones hechas en el medio natural y dando soporte informático para la difusión de contenidos. Co-autor de múltiples publicaciones científicas sobre moluscos opistobranquios (y otros grupos animales), ha participado y participa en todo tipo de proyectos divulgativos (libros, revistas, webs, conferencias, exposiciones …) como medio para difundir su interés principal: proteger los mares y los seres que los habitan. Es el webmaster de esta página web.

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