{"id":9280,"date":"2026-03-25T15:56:29","date_gmt":"2026-03-25T14:56:29","guid":{"rendered":"https:\/\/vidamarina.info\/?p=9280"},"modified":"2026-03-25T16:12:25","modified_gmt":"2026-03-25T15:12:25","slug":"el-llobarrero-un-cazador-invisible-que-vale-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidamarina.info\/?p=9280","title":{"rendered":"El llobarrero: un cazador invisible que vale oro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Manuel Ballesteros V\u00e1zquez<\/strong><br \/>\n<strong>Profesor Em\u00e9rito, Universitat de Barcelona<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"mailto:mballesteros@ub.edu\">mballesteros@ub.edu<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los gusanos poliquetos<\/strong><\/p>\n<p>Los poliquetos son invertebrados pertenecientes al Filo Annelida (gusanos segmentados), caracterizados por presentar el cuerpo dividido en segmentos y por poseer, en cada uno de ellos, ap\u00e9ndices laterales denominados par\u00e1podos, provistos de estructuras quitinosas llamadas quetas. El t\u00e9rmino \u201cpoliqueto\u201d hace referencia precisamente a la abundancia de estas quetas a lo largo del cuerpo.<\/p>\n<p>Se conocen alrededor de 13.000 especies de poliquetos, todas ellas de vida acu\u00e1tica, y la gran mayor\u00eda son marinas. Desde el punto de vista tr\u00f3fico, muchos poliquetos son carn\u00edvoros y se alimentan de otros invertebrados marinos e incluso de peque\u00f1os peces. \u00a0Otros, en cambio, son micr\u00f3fagos: pueden ser sediment\u00edvoros, ingiriendo sedimentos de los que extraen la materia org\u00e1nica, o filtradores, capaces de retener part\u00edculas en suspensi\u00f3n mediante estructuras especializadas.<\/p>\n<p>En cuanto a sus modos de vida, se distinguen dos grandes grupos: los poliquetos errantes, que presentan movilidad activa y se desplazan en busca de alimento y refugio, y los sedentarios, que viven fijos al substrato, generalmente en tubos que ellos mismos construyen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El llobarrero<\/strong><\/p>\n<p>El g\u00e9nero <em>Halla<\/em> incluye dos especies de poliquetos de gran tama\u00f1o que pueden superar el 1 metro de longitud. Una de ellas es \u00a0<em>Halla okudai<\/em>, distribuida en el Pac\u00edfico occidental, desde Jap\u00f3n hasta el sur de Australia; la otra es el llobarrero, <em>Halla parthenopeia<\/em>, presente en el mar Mediterr\u00e1neo y en el Atl\u00e1ntico nororiental. Ambas especies son depredadoras activas de bivalvos y presentan adaptaciones especializadas para su captura.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista econ\u00f3mico, ambas especies tienen inter\u00e9s en la pesca recreativa, ya que se recolectan como cebo y alcanzan un alto valor en el mercado.\u00a0El llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>) recibe diversos nombres comunes en espa\u00f1ol, ya que tambi\u00e9n se le conoce como gusano de arrastre, gusano de sangre, greca, gusano de Arenys o gusano rojo.<\/p>\n<p>La especie fue descrita originalmente en 1828 en el Golfo de N\u00e1poles como <em>Nereis parthenopeia<\/em> por el eminente naturalista italiano Delle Chiaje, en su obra \u201c<em>Memorie sulla storia e notomia degli animali senza vertebre del Regno di Napoli. Volume 3. 1-232. Stamperia della Societ\u00e0 Tipografica, Napoli<\/em>\u201d, que puede consultarse <a href=\"https:\/\/www.biodiversitylibrary.org\/item\/40491#page\/18\/mode\/1up\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Clasificaci\u00f3n taxon\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Filo Annelida Lamarck, 1802<br \/>\nClase Polychaeta Grube, 1850<br \/>\nSubclase Errantia A. Audouin &amp; Milne Edwards, 1832<br \/>\nOrden Eunicida<br \/>\nFamilia Oenonidae Kinberg, 1865<br \/>\n<em>Halla parthenopeia<\/em> (Delle chiaje, 1828)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Morfolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>) puede alcanzar hasta un metro de longitud, con un peso aproximado de 30 gramos. En vivo presenta una coloraci\u00f3n marr\u00f3n clara, y su cuerpo est\u00e1 formado por varios centenares de segmentos.<\/p>\n<p>En el extremo anterior se encuentra el prostomio, peque\u00f1o y de forma c\u00f3nica, que porta tres antenas dorsales cortas y ojos laterales. Los segmentos quet\u00edgeros presentan par\u00e1podos bien desarrollados, en los que el notopodio es m\u00e1s grande que el neuropodio (Figura 1).<\/p>\n<p>Una descripci\u00f3n detallada e ilustrada de la morfolog\u00eda y anatom\u00eda interna de esta especie puede consultarse en Ferri <em>et al<\/em>. (2024).<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9285\" data-permalink=\"https:\/\/vidamarina.info\/?attachment_id=9285\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?fit=1271%2C405&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1271,405\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Figura 1\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Figura 1&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?fit=900%2C287&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-large wp-image-9285\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?resize=900%2C287&#038;ssl=1\" alt=\"Figura 1\" width=\"900\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?resize=1024%2C326&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?resize=300%2C96&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?resize=768%2C245&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?resize=150%2C48&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura1-2.jpg?w=1271&amp;ssl=1 1271w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/p>\n<h6><strong>Figura 1. <\/strong>El llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>), con un ejemplar completo a la izquierda y, a la derecha, detalle de la regi\u00f3n anterior del cuerpo (arriba) y de los segmentos quet\u00edgeros. Fotograf\u00edas: M. Ballesteros.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Biolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>) habita en el Mediterr\u00e1neo en fondos arenosos y fangosos, generalmente a profundidades de entre 10 y 15 metros. Es una especie excavadora, capaz de enterrarse y construir galer\u00edas o tubos en el sedimento mediante la secreci\u00f3n de mucus producido por c\u00e9lulas epiteliales.<\/p>\n<p>Se trata de un depredador activo, especializado en la captura de bivalvos, a los que somete mediante secreciones mucosas con efecto relajante sobre los m\u00fasculos aductores, lo que facilita la apertura de las valvas. Este mecanismo constituye una adaptaci\u00f3n notable dentro de los poliquetos depredadores.<\/p>\n<p>En las costas catalanas del Maresme (norte de la provincia de Barcelona) se ha estudiado la presencia del llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>) mediante campa\u00f1as de pesca experimental realizadas por embarcaciones artesanales. Baeta et al. (2019) comprobaron que esta especie habita preferentemente en fondos de arena gruesa situados entre 10 y 15 m de profundidad. Es capaz de enterrarse r\u00e1pida y completamente en el sedimento, introduciendo su cuerpo de forma oblicua en el fondo marino.<\/p>\n<p>Se trata de un voraz depredador de bivalvos infaunales, como la chirla (<em>Chamelea gallina<\/em>), el almej\u00f3n de sangre (<em>Callista chione<\/em>), la almendra de mar (<em>Glycymeris glycymeris<\/em>) y la mactra (<em>Mactra glauca<\/em>). Ferri et al. (2024a) demostraron en condiciones de laboratorio que el llobarrero presenta una actividad tr\u00f3fica preferentemente nocturna. Cuando detecta una presa, por ejemplo, la almeja japonesa (<em>Ruditapes philippinarum<\/em>), la rodea con su cuerpo y la anestesia con sus secreciones mucosas hasta que el bivalvo entreabre sus valvas; en ese momento, el gusano comienza a consumir los tejidos blandos, pudiendo ingerir completamente la presa en un intervalo de entre 1 y 3 horas, dependiendo del tama\u00f1o de ambos organismos.<\/p>\n<p>En esta especie, como en la mayor\u00eda de los poliquetos, los sexos est\u00e1n separados, aunque machos y hembras son indistinguibles desde el punto de vista morfol\u00f3gico. Estudios realizados en ejemplares procedentes de la costa de Alejandr\u00eda y del canal de Suez (Egipto) (Osman et al., 2010) indican que <em>H. parthenopeia<\/em> presenta dos periodos reproductivos anuales, uno en primavera (mayo) y otro en oto\u00f1o (noviembre), lo que permite la producci\u00f3n de dos cohortes de descendientes en un mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Los gametos (\u00f3vulos y espermatozoides), una vez formados, se acumulan en el celoma de los segmentos corporales y son liberados al medio tras la ruptura de la pared corporal. La fecundaci\u00f3n es externa y da lugar a una larva troc\u00f3fora planct\u00f3nica de vida libre que, tras un breve periodo en la columna de agua, se asienta en el fondo marino y se transforma en un individuo juvenil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las secreciones del llobarrero<\/strong><\/p>\n<p>Muchos poliquetos son capaces de secretar al exterior de su cuerpo diversas sustancias mucosas que cumplen funciones variadas, como la construcci\u00f3n de tubos donde habitan, la formaci\u00f3n de c\u00e1maras de incubaci\u00f3n para los huevos, la protecci\u00f3n frente a depredadores, la locomoci\u00f3n o la facilitaci\u00f3n de la captura de presas en especies carn\u00edvoras.<\/p>\n<p>Iori et al. (2014) estudiaron en condiciones de laboratorio la producci\u00f3n de secreciones en el llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>). Cuando los individuos se mantienen en peque\u00f1os acuarios con agua de mar y sin sedimento, son capaces de producir un tubo mucoso, viscoso y transparente que envuelve su cuerpo. Se interpreta que esta estructura es an\u00e1loga a la que construyen en fondos arenosos para estabilizar el espacio en el que viven enterrados y facilitar su desplazamiento dentro del sedimento.<\/p>\n<p>En estas mismas condiciones, cuando los animales son sometidos a estimulaci\u00f3n mec\u00e1nica, producen inicialmente una secreci\u00f3n de color p\u00farpura (Figura 2) que los rodea. Poco despu\u00e9s, liberan una segunda secreci\u00f3n transparente que los separa f\u00edsicamente de la anterior, alej\u00e1ndose de ella. El color p\u00farpura se debe a la presencia de un pigmento denominado hallacromo, perteneciente al grupo de las antraquinonas, que confiere toxicidad a esta secreci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otros estudios han profundizado en el papel biol\u00f3gico de estas secreciones. Ferri et al. (2024a) observaron que, durante la depredaci\u00f3n, el llobarrero rodea al bivalvo con su cuerpo y secreta un mucus transparente \u2014denominado mucus alimenticio\u2014 producido por una gl\u00e1ndula asociada al aparato digestivo. Esta secreci\u00f3n tiene un efecto paralizante que induce la apertura parcial de las valvas, permitiendo al poliqueto acceder a la cavidad paleal y consumir los tejidos blandos mediante la acci\u00f3n de sus maxilas y mand\u00edbulas.<\/p>\n<p>Estos mismos autores confirman la toxicidad de la secreci\u00f3n p\u00farpura descrita por Iori et al. (2014) y su funci\u00f3n defensiva frente a depredadores o situaciones de estr\u00e9s ambiental. Asimismo, demuestran que la secreci\u00f3n transparente producida tras ella es inocua y podr\u00eda actuar como una barrera protectora que a\u00edsla al propio animal de los efectos t\u00f3xicos del hallacromo.<\/p>\n<p>La secreci\u00f3n p\u00farpura se libera en la regi\u00f3n posterior del cuerpo, que puede ser autotomizada, permitiendo al animal escapar mientras el fragmento desprendido permanece como elemento disuasorio. Posteriormente, el llobarrero es capaz de regenerar las partes perdidas. Ensayos de laboratorio han demostrado que esta secreci\u00f3n presenta una elevada toxicidad frente a bacterias, protozoos, rot\u00edferos, crust\u00e1ceos y otros poliquetos.<\/p>\n<p>Finalmente, Ferri et al. (2024b), mediante estudios histol\u00f3gicos, determinaron que tanto el mucus transparente inocuo como la secreci\u00f3n p\u00farpura t\u00f3xica son producidos por c\u00e9lulas epid\u00e9rmicas especializadas: mucocitos en el primer caso y c\u00e9lulas secretoras de hallacromo en el segundo.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9284\" data-permalink=\"https:\/\/vidamarina.info\/?attachment_id=9284\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?fit=1287%2C406&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1287,406\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Figura 2\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Figura 2&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?fit=900%2C284&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-large wp-image-9284\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?resize=900%2C284&#038;ssl=1\" alt=\"Figura 2\" width=\"900\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?resize=1024%2C323&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?resize=300%2C95&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?resize=768%2C242&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?resize=150%2C47&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura2.jpg?w=1287&amp;ssl=1 1287w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/p>\n<h6><strong>Figura 2. <\/strong>Detalles de la expulsi\u00f3n de secreci\u00f3n p\u00farpura t\u00f3xica cuando el animal es molestado en el acuario. Fotograf\u00edas de M. Ballesteros de ejemplares capturados en la costa del Maresme (norte de Barcelona).<\/h6>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las pesquerias de poliquetos<\/strong><\/p>\n<p>La captura de especies de poliquetos para su comercializaci\u00f3n como cebo en la pesca con ca\u00f1a es una actividad econ\u00f3micamente relevante que se desarrolla en numerosas \u00e1reas costeras del mundo, desde la zona intermareal hasta los fondos infralitorales someros. Se estima que alrededor de 60 especies de poliquetos son utilizadas con este fin a escala global (Cole et al., 2018; Mart\u00ednez et al., 2025), pertenecientes principalmente a las familias Arenicolidae, Eunicidae, Nereididae y Onuphidae.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas pesquer\u00edas, fuertemente regionalizadas, suelen carecer de una regulaci\u00f3n adecuada, y sus efectos ecol\u00f3gicos sobre las comunidades bent\u00f3nicas de fondos blandos no se conocen con precisi\u00f3n, aunque se presumen significativos. Adem\u00e1s, existe una notable falta de informaci\u00f3n sobre la biolog\u00eda de muchas de estas especies y sobre el estado de sus poblaciones, lo que dificulta la evaluaci\u00f3n sostenible de los vol\u00famenes de captura.<\/p>\n<p>Watson et al. (2017) estiman que se extraen anualmente al menos 121.000 toneladas de poliquetos en todo el mundo seg\u00fan datos oficiales de la FAO, aunque esta cifra podr\u00eda ser considerablemente mayor si se incluyen las capturas no declaradas. El valor de mercado de estas capturas oficiales se sit\u00faa en m\u00e1s de 6.000 millones de euros. Seg\u00fan estos autores, las especies m\u00e1s explotadas en el Reino Unido son la lombriz de arena (<em>Arenicola marina<\/em>) y el gusano verde (<em>Alitta virens<\/em>, sin. <em>Nereis virens<\/em>). Tambi\u00e9n destacan las capturas de la mi\u00f1oca de tubo (<em>Diopatra neapolitana<\/em>) en el canal de Mira (Portugal), con unas 45 toneladas anuales, y en el golfo de Maine (Estados Unidos), con alrededor de 180 toneladas anuales.<\/p>\n<p>A escala global, otras especies especialmente valoradas por su inter\u00e9s econ\u00f3mico son <em>Glycera dibranchiata<\/em>, <em>Diopatra aciculata<\/em>, <em>Alitta virens<\/em>, <em>Arenicola defodiens<\/em> y <em>Marphysa sanguinea<\/em>, con precios que, seg\u00fan datos de 2015, oscilan aproximadamente entre 150 \u20ac\/kg en <em>G. dibranchiata<\/em> y 50 \u20ac\/kg en <em>A. defodiens<\/em>. En Europa se estima una captura anual de unas 51.000 toneladas de poliquetos, mientras que pa\u00edses como China, Corea, Malasia, Vietnam y Tailandia act\u00faan como importantes exportadores hacia Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n (Cole et al., 2018).<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de los casos, la recolecci\u00f3n de poliquetos se realiza manualmente por mariscadores, conocidos como \u201cpoliqueteiros\u201d en Galicia\u2014, tanto profesionales como recreativos, aprovechando las mareas bajas en zonas intermareales de sustratos arenosos o fangosos.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, la explotaci\u00f3n de poliquetos presenta un marcado car\u00e1cter regional, siendo Galicia la comunidad aut\u00f3noma con mayor volumen de capturas y relevancia econ\u00f3mica. En sus costas, las especies m\u00e1s intensamente recolectadas en el intermareal durante la bajamar son el gavil\u00e1n (<em>Scoletoma laurentiana<\/em>), la mi\u00f1oca de tubo (<em>Diopatra neapolitana<\/em>), la lombriz de arena (<em>Arenicola marina<\/em>) y la mi\u00f1oca (<em>Hediste diversicolor<\/em>) (Mart\u00ednez et al., 2025). Seg\u00fan datos oficiales, las capturas alcanzaron un m\u00e1ximo de 5,5 toneladas en 2019, siendo el gavil\u00e1n la especie dominante, con aproximadamente el 66 % del total y un valor de mercado cercano a 80 \u20ac\/kg en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>En Catalu\u00f1a no existe una tradici\u00f3n hist\u00f3rica de pesca comercial de poliquetos, debido principalmente a la escasa amplitud de las mareas. No obstante, se han realizado algunos estudios exploratorios. Baeta et al. (2019) describen el primer intento de desarrollar una pesquer\u00eda comercial de poliquetos en la costa del Maresme (litoral al norte de Barcelona). El objetivo fue evaluar la viabilidad de explotaciones artesanales en fondos comprendidos entre 0 y 15 m de profundidad, donde anteriormente hab\u00eda existido una abundante poblaci\u00f3n del bivalvo almej\u00f3n de sangre (<em>Callista chione<\/em>).<\/p>\n<p>Las campa\u00f1as experimentales se llevaron a cabo a bordo de dos embarcaciones artesanales que previamente se hab\u00edan dedicado a la pesca de bivalvos en la zona. Para ello, se emplearon dragas met\u00e1licas adaptadas para la captura de poliquetos (Figuras 4A\u2013D). Estas dragas se lanzaban por la proa y eran arrastradas sobre el fondo marino a lo largo de unos 100\u2013200 m, con la embarcaci\u00f3n desplaz\u00e1ndose hacia atr\u00e1s mediante un sistema de cable conectado a una maquinilla de arrastre, un ancla pesada y una boya de superficie (Figura 3).<\/p>\n<p>El sustrato de trabajo estaba constituido por arenas gruesas de origen gran\u00edtico, con bajo contenido en materia org\u00e1nica. Las especies objetivo fueron la bomba (<em>Ophelia neglecta<\/em>) (Figuras 4F, G), el cuc blanc (<em>Sigalion squamosus<\/em>) (Figura 4E) y el llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>) (Figura 1).<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9283\" data-permalink=\"https:\/\/vidamarina.info\/?attachment_id=9283\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?fit=950%2C701&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"950,701\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Figura 3\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Figura 3&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?fit=900%2C664&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9283\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?resize=900%2C664&#038;ssl=1\" alt=\"Figura 3\" width=\"900\" height=\"664\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?w=950&amp;ssl=1 950w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?resize=300%2C221&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?resize=768%2C567&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura3-1.jpg?resize=150%2C111&amp;ssl=1 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/p>\n<h6><strong>Figura 3. <\/strong>Esquema de la maniobra de arrastre de dragas met\u00e1licas en la pesquer\u00eda experimental de poliquetos en la costa del Maresme (norte de Barcelona, Espa\u00f1a). Dibujo original modificado de A. Navarrete.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el caso del llobarrero (<em>Halla parthenopeia<\/em>), su abundancia fue muy inferior, en t\u00e9rminos absolutos, a la de las otras dos especies objetivo, seg\u00fan los registros de captura de los pescadores. Las capturas mensuales por embarcaci\u00f3n oscilaron entre 154 y 490 ejemplares.<\/p>\n<p>No obstante, su valor comercial es elevado \u2014hasta 7 euros por individuo en su venta a tiendas de pesca\u2014, lo que supone entre el 25 % y el 50 % de los ingresos mensuales derivados de la captura de poliquetos, dependiendo del mes y de la embarcaci\u00f3n. Las tiendas especializadas comercializan posteriormente los ejemplares a un precio superior al abonado a los pescadores.<\/p>\n<p>En el mercado internacional de la pesca recreativa, el llobarrero es conocido como <em>ver de chalut<\/em> en Francia y <em>dragone<\/em> en Italia, alcanzando precios de entre 350 y 500 \u20ac\/kg (Ferri et al., 2024). Por su parte, la especie af\u00edn del Pac\u00edfico <em>Halla okudai<\/em> tambi\u00e9n presenta un alto valor en Jap\u00f3n como cebo, con precios en torno a 60 d\u00f3lares estadounidenses por 100 g (Kobayashi et al., 2020).<\/p>\n<p>Diversas p\u00e1ginas web comercializan ejemplares de llobarrero como cebo marino, con precios que var\u00edan en funci\u00f3n del tama\u00f1o: aproximadamente 5 \u20ac para ejemplares peque\u00f1os, 12 \u20ac para medianos y hasta 28 \u20ac para los de mayor tama\u00f1o.<\/p>\n<p>Actualmente, la pesquer\u00eda de poliquetos en las costas catalanas no est\u00e1 autorizada por el Departament d\u2019Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentaci\u00f3 de la Generalitat de Catalunya.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9282\" data-permalink=\"https:\/\/vidamarina.info\/?attachment_id=9282\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura4-1.jpg?fit=716%2C812&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"716,812\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"Figura 4\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Figura 4&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura4-1.jpg?fit=716%2C812&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9282\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura4-1.jpg?resize=716%2C812&#038;ssl=1\" alt=\"Figura 4\" width=\"716\" height=\"812\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura4-1.jpg?w=716&amp;ssl=1 716w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura4-1.jpg?resize=265%2C300&amp;ssl=1 265w, https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/figura4-1.jpg?resize=132%2C150&amp;ssl=1 132w\" sizes=\"auto, (max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<h6><strong>Figura 4. <\/strong>Pesquer\u00eda de poliquetos en el Maresme (costa norte de Barcelona). Se muestra una embarcaci\u00f3n artesanal equipada con dragas de arrastre modificadas para la captura de poliquetos (A), as\u00ed como el detalle de una de estas dragas (B). En (C) se observa la draga a punto de iniciar su recorrido sobre el fondo marino, mientras que en (D) aparece colmatada de sedimento durante el arrastre. En (E) se presenta un ejemplar del poliqueto <em>Sigalion squamosus<\/em>, y en (F) y (G) se ilustran la captura y el detalle de un ejemplar de <em>Ophelia neglecta<\/em>, respectivamente. Fotos: M. Ballesteros.<\/h6>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Baeta, M., Navarrete, A. &amp; Ballesteros, M. (2019). First description of a new worm bait fishery in the NW Mediterranean Sea. <em>Mediterranean Marine Science<\/em>, 20(2), 302\u2013308. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.12681\/mms.19959\">https:\/\/doi.org\/10.12681\/mms.19959<\/a><\/li>\n<li>Cole, V. J., Chick, R. C. &amp; Hutchings, P. A. (2018). A review of global fisheries for polychaete worms as a resource for recreational fishers: diversity, sustainability and research needs. <em>Reviews in Fish Biology and Fisheries<\/em>, 28, 543\u2013565. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s11160-018-9523-4\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s11160-018-9523-4<\/a><\/li>\n<li>Ferri, A., Righi, S., Prevedelli, D. &amp; Simonini, R. (2024a). Optimal growth and feeding behaviour of the valuable bait <em>Halla parthenopeia<\/em> (Polychaeta: Oenonidae) in small-scale rearing systems. <em>Aquaculture<\/em>, 580, 740289.<\/li>\n<li>Ferri, A., Costa, P. M. &amp; Simonini, R. (2024b). Secretory cells in <em>Halla parthenopeia<\/em> (Oenonidae): potential implications for the feeding and defence strategies of a carnivorous burrowing polychaete. <em>Journal of Morphology<\/em>, 285, e21781. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/jmor.21781\">https:\/\/doi.org\/10.1002\/jmor.21781<\/a><\/li>\n<li>Iori, D., Forti, L., Massamba-N\u2019Sala, G., Prevedelli, D. &amp; Simonini, R. (2014). Toxicity of the purple mucus of the polychaete <em>Halla parthenopeia<\/em> (Oenonidae) revealed by a battery of ecotoxicological bioassays. <em>Scientia Marina<\/em>, 78(4), 589\u2013595. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3989\/scimar.04080.21B\">https:\/\/doi.org\/10.3989\/scimar.04080.21B<\/a><\/li>\n<li>Kobayashi, G., Mukai, R. &amp; Itoh, H. (2020). New record of <em>Halla okudai<\/em> Imajima, 1967 (Annelida, Eunicida, Oenonidae) from Fukue Island in the Goto Islands, Japan. <em>Check List<\/em>, 16(5), 1199\u20131203. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.15560\/16.5.1199\">https:\/\/doi.org\/10.15560\/16.5.1199<\/a><\/li>\n<li>Mart\u00ednez, E., Fern\u00e1ndez, N., Fern\u00e1ndez-M\u00e1rquez, D., Couceiro, L., Escobar-Ortega, D. &amp; Pita, P. (2025). Polychaete bait fisheries in Galicia (NW Spain). <em>Fisheries Research<\/em>, 285, 107358.<\/li>\n<li>Osman, I. H., Gabr, H. R., Saito, H. &amp; El-Etreby, S. G. (2010). Reproductive biology of highly commercial polychaetes in the Suez Canal. <em>Journal of the Marine Biological Association of the United Kingdom<\/em>, 90(2), 281\u2013290.<\/li>\n<li>Simonini, R., Iori, D., Forti, L., Righi, S. &amp; Prevedelli, D. (2019). Ecotoxicity of hallachrome, an unusual 1,2-anthraquinone excreted by the infaunal polychaete <em>Halla parthenopeia<\/em>: evidence for a chemical defence? <em>Invertebrate Survival Journal<\/em>, 16(1), 84\u201391.<\/li>\n<li>Watson, G. J., Murray, J. M., Schaefer, M. &amp; Bonner, A. (2017). Bait worms: a valuable and important fishery with implications for fisheries and conservation management. <em>Fish and Fisheries<\/em>, 18(2), 374\u2013388. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/faf.12178\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/faf.12178<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"wpcp-citation-box\"><p><b>Citar este art\u00edculo como:<\/b><\/p><p class=\"citacio\"><b>Manuel Ballesteros, <\/b> \"El llobarrero: un cazador invisible que vale oro\", en <em>VIMAR-Vida Marina<\/em>, publicado el 25\/03\/2026, accedido el 28\/07\/2026 en (<a href=\"https:\/\/vidamarina.info\/?p=9280\">https:\/\/vidamarina.info\/?p=9280<\/a>).<\/p><\/div>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_9280\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"9280\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif?resize=16%2C16&#038;ssl=1\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El llobarrero (Halla parthenopeia) es un poliqueto de gran tama\u00f1o que habita enterrado en fondos arenosos de nuestras aguas. A pesar de su vida oculta, desempe\u00f1a un papel destacado como depredador de bivalvos y posee un notable inter\u00e9s econ\u00f3mico como cebo en la pesca recreativa.<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/vidamarina.info\/?p=9280\">Leer m\u00e1s&#8230;<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_9280\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"9280\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/vidamarina.info\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9281,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[3],"tags":[704,702,701,210,700,703],"coauthors":[266],"class_list":["post-9280","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biologia","tag-anelido","tag-bivalvos","tag-cebo","tag-depredador","tag-llobarrero","tag-poliqueto"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":74,"today_views":2},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/vidamarina.info\/wp-content\/uploads\/portadaLlobarrero.jpg?fit=863%2C517&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/parR2S-2pG","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9280"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9280\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9291,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9280\/revisions\/9291"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9280"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidamarina.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcoauthors&post=9280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}